como curarse de la coctelera
hoy se cumplen dos meses desde que gane el codiciado premio al mejor blog metablogico.
durante estos meses -de locas celebraciones- volvi a cuestionarme en varias oportunidades la utilidad de este modelo.
repasando mis propios escritos, llegue a la conclusion de que el sistema coctelera es un callejon sin salida.
tres cosas crean adiccion:
1-en principio cumple su promesa basica, la de ser leido por alguien, eso la hace tan atractiva.
una parte de los comentarios son prueba de que uno ha sido leido en profundidad.
otra buena parte muestran que uno ha sido leido solo superficialmente.
si bien, esta regla tiene excepciones (pocos entran en malherido para dar una leida superficial, en mi blog si, a causa de los titulos petardistas).
2-adicionalmente, crea un grupo de seguidores -y seguidos- que simulan la contencion de la amistad. eso tambien la hace atractiva.
aunque esas amistades no superan las pruebas mas elementales de la amistad, como la relacion cara a cara, voz a voz o el disenso, por dar tres ejemplos.
3-por ultimo, el mero paso del tiempo aumenta por si solo la cantidad de visitas y de comentarios, dando una sensacion positiva de construccion, de camino trabajosamente andado.
pero al fin la coctelera, crea como las drogas, tolerancia.
cada vez satisfacen menos los mismos comentarios.
por lo tanto el mismo tiempo que al principio se dedicaba a los posteos ahora sabe a demasiado.
en aquel ya clasico, antologico y premiado articulo yo decia que la mecanica de los comentarios no obedecia a la calidad cientifica o artistica de los posteos sino a un intercambio emocional de caracteristicas virtuales -es decir de uno con nadie-
hoy creo que la propia dinamica de las relaciones personales en la coctelera sigue el mismo principio.
esto es todo lo que hay, no tendremos mas de lo que hoy tenemos.
he visto diferentes grados de lucidez y por tanto diferentes maneras de librarse -o intentarlo- de la coctelera:
suicidas -o blogcidas- como oncalilla o werner, vacaciones anunciadas, vacaciones no anunciadas, despedidas triunfales, despedidas timidas, arrepentimiento de estas y al fin modelos racionalizadores como el mio, que es como un muy lento camino a ser un ex-coctelero.


aguilar dijo
Se echa de menos a Ioanna. :-(
Era de palabras agradables, juicios tranquilos y buenas maneras. :-(
Normal que una tia tan maja acabase pasando de nosotros.
Para mi, la Coctelera es un modo de desahogo de mis demonios, como ya te comente en alguna ocasión. De pasar un buen rato también, leyendo buenas historias, buenos comentarios, de aprender de otras gentes. Es una ventana. No sé.
En alguna ocasión he sentido al necesidad de huir de esto, pero creo que no fue tanto por la Coctera en si como por mi situación personal, siempre desquiciante.
Espero darle continuidad, que sea uno de esos escasos proyectos que continuo. :)
Siempre me han parecido interesantes esos análisis de situaciones que haces, a veces desquiciantes y carentes de toda lógica aparente, o tan brillantes como este, en el que cada palabra es un clavo que viene seguido de un martillazo para clavarse en tu mente.
22 Septiembre 2005 | 01:54 PM